Tengo un pana que ama el Ávila con pasión y locura. Es un amor que lo hace subir el cerro todos los fines de semana, trota por Corta Fuegos cada vez que puede y  se conoce La Julia, Sabas Nieves y Quebrada Quintero como la palma de la mano. Ese mismo pana tiene años tratando de que me entusiasme y lo acompañe en sus excursiones, pero nunca lo logra.

La última vez que nos vimos me contó que descubrió subiendo en Jeep desde Cotiza puedes llegarle al Centro Recreativo Los Venados donde puedes acampar, hay campos deportivos, cafetín y dormitorios colectivos. Allí en Los Venados puedes lanzarte a hacer canoping: te montan una polea y te desplazas a través de unos cables que están amarrados a los troncos de los árboles del bosque.

canopying

También me dijo que antes de terminar el 2016 su hermana lo acompaño a subir por Galindo –en Terrazas del Ávila- y terminaron en las Ruinas de Mesteatti. Le dije que no tenía ni idea de que eso y me contestó que son las ruinas de la hacienda cafetera de un conde italiano que dejo en el altar a la condesa con la que debía casarse, lo que lo obligó a huir de su país y se estableció en Venezuela a principios de siglo.

Mestiatti
Ruinas de Mestiatti

“Aja, todo muy bonito pero mis rodillas no aguantan eso”  le dije. Mi amigo soltó una carcajada.

Bueno, me contestó. Te regalo el plan que tengo para San Valentín con Anita: Subes en el Teleférico relajado. Desde allí bajas a Galipán en Jeep, paseas un rato y después te lanzas al Museo de Arte Ecológico. Hasta donde se abre los sábados y domingos de 9:00 am a 6:00 pm. A ver si le agarras un poquito de cariño al cerro y te animas a subir.

Museo de Arte Ecológico. “El jardín de las piedras marinas soñadoras"
Museo de Arte Ecológico. “El jardín de las piedras marinas soñadoras”

Me reí. La verdad es que no sonaba como un mal plan.