“¿Y es que en esta casa se comieron todos los dulces?” Pregunté en voz alta mientras revisaba la despensa por culpa de mi antojo. Después de intentar -sin resultados- reclutar a alguien para que me acompañara, decidí montarme en el carro y salir a buscar a ver que encontraba abierto.

Mi primera parada fue en Dulces Criollos El Hatillo, la casita verde que está frente a la plaza Bolívar. Siempre están abiertos, tienen muchísimas variedades de dulces, las porciones son bien resueltas y los precios son solidarios pero -como siempre- estaba hasta el techo de gente. ¡NEXT!

Dulces Criollos El Hatillo

Seguí rodando y recordé que una amiga me había recomendado un sitio nuevo en Galerías Los Naranjos. Merendando Ando está justo al frente de las salas del Teatro Premium, es un sitio relativamente nuevo donde te venden desde empanadas horneadas hasta helados de yogurt. Pedí un pie de parchita y un café grande para pasar el rato. ¡Aprobadísimos!

Merendando Ando Caracas

Mientras estaba pagando el estacionamiento, me llamó mi mamá para que le hiciera el favor de pasar por Franca y le comprara una torta de almendras. El despiste me ganó y en vez de meterme en el local que está en Galerías, seguí derecho hasta la sucursal de Las Mercedes.

franca las mercedesCuando llegué a Franca, el olor a café me dibujó una sonrisa en la cara. Pedí la torta de mi mamá, pero como todo allí es delicioso, aproveché y me compré un frasco de galletas de chispas de chocolate para llevar porsia. Total, siempre hay que estar preparado por si atacan los antojos.

torta de almendras