Hacer planes en un chat grupal siempre es complicado. Más aun cuando el plan en cuestión es decidir para donde vamos a agarrar en Carnaval.

 

De un lado están los que de una piensan en playa, hay un grupito que pide montaña y otro que nos quedemos en Caracas y hagamos una parrillita. Yo que dejo que los demás discutan.

Los primeros que saltan son los del team parrilla. Quedándonos en Caracas nos ahorramos el traslado y no tenemos que pagar por el sitio; un pana presta su casa. Yo pienso en el platal que eso implica y en lo apretadas que están mis finanzas: Carne, chorizo, morcilla, pasapalos, carbón, birras… ¡no mi pana, paso!

El grupito de la montaña dice que cuadremos con los panas de Acampar Ávila, que tienen unos planes bien resueltos y acampemos el fin de semana. Unos proponen que vayamos hasta el Volcán y otros que subamos hasta el Pico Occidental.  Los planes de Acampar Ávila normalmente incluyen de todo; desde guiatura informativa hasta comidas y registro fotográfico, así que lo único que cada quien tiene que buscar es su carpa y sleeping bag.

Cualquiera de las dos opciones suena bien, además, es  un plan diferente a lo que normalmente hacemos y nos sirve para ver Caracas desde otro punto de vista.

Los de la playa ya tienen todo listo: El carro, lo que cada uno va a poner para la cava, el que va a llevar las sillas. Aquí el tema es escoger a cual playa vamos. Unos proponen que lleguemos a Pelúa. Hasta enero solo cobraban Bs.2500 por el puesto de estacionamiento y el toldo. En eso, los demás saltan y dicen que no porque el oleaje a veces es muy fuerte. Además es Carnaval y como Pelúa es una de las más baratas va a estar explotada de gente.

Después proponen que nos vayamos a Los Caracas y se desata el caos. Unos dicen que es muy lejos y no es seguro, otros que está muy descuidado. Al final proponen que nos lancemos un playazo más relajado en la parte pública de Marina Grande. También es céntrica; está relativamente más cuidada y es un pelo más segura y accesible. El problema con Marina es que, aparte de los 3000 de la entrada, tienes que pagar por el toldo y las sillas.

Al final no hay nada decidido, pero apenas es martes.

Si me preguntan a mi, la montaña me está llamando.